Respuesta corta: la epicondilitis o codo de tenista es dolor en la parte externa del codo por sobrecarga del tendón de los músculos que extienden la muñeca. La mayoría de los casos mejora en meses, pero las recaídas son frecuentes. La guía clínica de 2022 recomienda ejercicio de fuerza de la muñeca, terapia manual y punción seca; las infiltraciones de corticoides alivian al principio, pero en un ensayo clínico empeoraron el resultado al año y multiplicaron las recaídas.
Duele al coger una taza, al abrir un bote, al apretar la mano para saludar o al girar un pomo. El dolor se localiza en el hueso de la parte externa del codo (el epicóndilo) y a veces baja por el antebrazo. Es la epicondilitis, más conocida como codo de tenista, aunque la mayoría de quienes la sufren no juegan al tenis.
En este artículo explicamos qué es, cuánto suele durar, qué tratamientos tienen respaldo según la guía clínica de fisioterapia más reciente (Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy, 2022) y cómo la tratamos en NOHO, en el Actur de Zaragoza.
¿Qué es la epicondilitis?
La epicondilitis es una tendinopatía: el tendón común de los músculos extensores de la muñeca, que se ancla en el epicóndilo, recibe más carga de la que puede asumir y se vuelve doloroso. Hoy se habla más de «tendinopatía lateral del codo» que de «epicondilitis», porque en la mayoría de los casos no es una inflamación aguda, sino un tendón que ha perdido capacidad para soportar esfuerzo.
La guía de 2022 describe que en los síntomas influyen tres cosas a la vez: cambios en la estructura del tendón, alteraciones en el control del movimiento y cambios en cómo el sistema nervioso procesa el dolor. Por eso el tratamiento eficaz combina varias piezas y no se limita a «desinflamar».
Si el dolor está en la parte interna del codo, se trata de otra lesión, la epitrocleitis o codo de golfista, que también explicamos en nuestra página de fisioterapia de codo.
¿Cuáles son los síntomas del codo de tenista?
- Dolor en la parte externa del codo, que puede extenderse por el dorso del antebrazo.
- Dolor al agarrar o apretar objetos, sobre todo con la palma hacia abajo (una garrafa, una sartén, una taza).
- Menos fuerza de agarre, a veces con sensación de que el objeto «se cae».
- Dolor al presionar el epicóndilo o al extender la muñeca contra resistencia.
- Rigidez por la mañana o tras un rato sin mover el brazo.
Si además del dolor notas hormigueo o acorchamiento en la mano, o el dolor nace en el cuello, conviene descartar que venga de una raíz nerviosa cervical; lo explicamos en cervicobraquialgia.
¿Por qué se produce la epicondilitis?
La epicondilitis aparece por sobrecarga repetida de los extensores de la muñeca. La guía de 2022 distingue factores que no se pueden cambiar de otros que sí, y entre los modificables destaca manejar herramientas de más de 20 kg, hacer flexión y extensión repetida de codo o muñeca más de dos horas al día y los giros repetidos del antebrazo, como atornillar.
| Factores que no se pueden cambiar | Factores que sí se pueden cambiar |
|---|---|
| Ser mujer | Manejar herramientas pesadas (más de 20 kg) |
| Afectar al brazo dominante | Flexión y extensión repetida de codo o muñeca más de 2 horas al día |
| Haber fumado | Giros repetidos del antebrazo (atornillar, girar) |
| Lesiones previas del manguito rotador, De Quervain o túnel carpiano | Poco control sobre el ritmo de trabajo |
| Tratamiento con corticoides por vía oral | Poco apoyo social en el trabajo |
Por eso aparece tanto en oficios manuales como en quien pasa horas con el ratón y el teclado o en quien sube de golpe las horas de pádel o de tenis: la raqueta, la herramienta y el teclado son los tres gestos que más revisamos.
¿Cuánto tiempo tarda en curarse una epicondilitis?
La mayoría de los casos mejora en meses, pero no conviene confiarse: según la guía de 2022, entre el 20 % y el 38 % de las personas tratadas sin cirugía no se ha recuperado del todo o recae a los 6-12 meses, y a los dos años la recaída llega a ser del 54 % en algunos estudios. Además, alrededor del 30 % necesita una baja laboral, de unas 12 semanas de media.
Un dato ayuda a poner la evolución en perspectiva: en el ensayo de Coombes y colaboradores (JAMA, 2013), el 96 % de los pacientes del grupo que recibió una infiltración de placebo estaba recuperado o mucho mejor al año. Es decir, el pronóstico a largo plazo suele ser bueno; el reto es acortar el camino y evitar que vuelva.
La guía cifra la incidencia anual en torno al 3 % de la población en un gran estudio estadounidense, con tasas más altas, entre el 7 % y el 10 %, entre los 40 y los 60 años.
¿Infiltración de corticoides para el codo de tenista? Lo que dice el ensayo de JAMA
La infiltración alivia al principio, pero en un ensayo clínico publicado en JAMA empeoró el resultado a medio y largo plazo. Coombes y colaboradores repartieron al azar a 165 personas con epicondilitis de más de seis semanas en cuatro grupos (infiltración de corticoides o de placebo, con o sin fisioterapia) y las siguieron un año.
| Resultado | Infiltración de corticoides | Infiltración de placebo |
|---|---|---|
| Recuperados o mucho mejor a las 26 semanas | 55 % | 85 % |
| Recuperados o mucho mejor al año | 83 % | 96 % |
| Recaída en el primer año | 54 % | 12 % |
El mismo ensayo aporta un dato honesto sobre la fisioterapia: combinada con la infiltración de placebo, mejoró claramente los resultados a las cuatro semanas (39 % frente a 10 % de pacientes recuperados o mucho mejor), pero a los seis meses y al año no hubo diferencias con no hacerla. Aquella fisioterapia era un programa cerrado de ocho sesiones de movilización del codo y ejercicio en ocho semanas; la guía de 2022 pone el foco en un ejercicio de fuerza progresivo y adaptado a cada caso, combinado con terapia manual.
La decisión de infiltrar corresponde a tu médico. Lo que sí conviene saber es que aliviar rápido el dolor no significa resolver el problema, y que después de una infiltración el tendón sigue necesitando recuperar su capacidad de carga.
¿Cómo se puede curar la epicondilitis? Lo que recomienda la guía de 2022
La guía de la Academia de Fisioterapia de Mano y Miembro Superior y la Academia de Fisioterapia Ortopédica de la APTA, basada en la literatura publicada hasta noviembre de 2021, da estas recomendaciones (A es evidencia fuerte, B moderada, C débil, D evidencia contradictoria y F opinión de expertos):
| Tratamiento | Recomendación | Qué significa en la práctica |
|---|---|---|
| Ejercicio de fuerza de los extensores de la muñeca (isométrico, concéntrico o excéntrico) | B, a favor | Base del tratamiento en epicondilitis subaguda o crónica. |
| Ejercicio de fuerza combinado con terapia manual | B, a favor | Se recomienda usarlos juntos en epicondilitis subaguda o crónica. |
| Movilización o manipulación local del codo | B, a favor | Reduce el dolor y mejora la fuerza de agarre a corto plazo. |
| Punción seca del tendón o de puntos gatillo | B, a favor | Mejora el dolor y la función. |
| Vendaje rígido | B, a favor | Alivio inmediato y a corto plazo cuando el codo está muy irritable. |
| Láser | C, a favor | Mejoras de dolor y fuerza de agarre entre 1 y 6 meses. |
| Cinta o brazalete epicondíleo | D / F | No se puede recomendar a medio o largo plazo; puede usarse durante la actividad para aliviar al momento. |
| Ultrasonido como tratamiento único | D | Evidencia contradictoria; no se recomienda solo. |
| Fonoforesis con antiinflamatorios | C, en contra | No se recomienda. |
¿Y la electrólisis percutánea (EPI)?
La guía de 2022 recoge un ensayo español de Rodríguez-Huguet y colaboradores con 32 pacientes: añadir electrólisis percutánea guiada por ecografía al ejercicio excéntrico redujo más el dolor a los tres meses que añadir punción seca. Antes, un estudio de Valera-Garrido y colaboradores (Acupuncture in Medicine, 2014) con 36 pacientes con epicondilitis crónica, tratados con una sesión semanal de EPI ecoguiada durante 4-6 semanas más ejercicio excéntrico y estiramientos, registró un resultado «exitoso» en el 83 % a las seis semanas y ninguna recaída al año en los 32 que completaron el seguimiento.
Son estudios pequeños, y el segundo no tenía grupo de comparación, así que hay que tomarlos como una señal prometedora y no como una garantía. Por eso en NOHO la usamos sobre todo en epicondilitis que llevan tiempo, siempre con ecografía y siempre junto al ejercicio. La explicamos en detalle en electrólisis percutánea (EPI).
¿Qué no se debe hacer con epicondilitis?
El error más frecuente es tratarla solo con reposo: el tendón se descarga, el dolor baja y, al volver a la actividad, reaparece porque el tendón sigue igual de débil. Estos son los fallos que más vemos:
- Reposo absoluto o inmovilizar el codo. Hay que reducir la carga que lo irrita, no eliminar toda la carga.
- Confiarlo todo a la cinta epicondílea. Puede aliviar durante la actividad, pero no trata el tendón.
- Confiarlo todo a una infiltración. En el ensayo de JAMA, una sola infiltración multiplicó por más de cuatro las recaídas al año; el tendón sigue necesitando un plan de ejercicio.
- No cambiar el gesto que la provocó: la empuñadura de la raqueta, el ratón, la herramienta o la forma de coger peso.
- Volver de golpe al pádel, al gimnasio o al trabajo manual en cuanto deja de doler.
Ejercicios para la epicondilitis
El ejercicio de fuerza de los extensores de la muñeca es la recomendación central de la guía, y puede ser isométrico, concéntrico o excéntrico. El tipo y la carga dependen de lo irritable que esté el codo:
1. Isométrico de extensores (cuando duele mucho)
Con el antebrazo apoyado en una mesa y la palma hacia abajo, empuja el dorso de la mano hacia arriba contra la otra mano, sin mover la muñeca, durante 30-45 segundos. Permite cargar el tendón con muy poco movimiento, útil en la fase en que casi todo duele.
2. Excéntrico con peso o goma
Con una mancuerna ligera o una goma elástica, sube la muñeca ayudándote de la otra mano y bájala despacio, en unos tres segundos, solo con el brazo afectado. Es una de las formas de carga más estudiadas en la epicondilitis y se progresa aumentando el peso poco a poco.
3. Fuerza de agarre y del hombro
Cuando el dolor lo permite, se añade agarre progresivo y, si hay debilidad en el hombro o la escápula, trabajo de esos músculos, que la guía contempla como complemento (recomendación C).
Una molestia leve durante el ejercicio es aceptable; si el dolor al día siguiente es claramente mayor, hay que bajar la carga, no abandonar el ejercicio. Ajustar esa dosis semana a semana es la parte que más determina el resultado.
Cómo tratamos la epicondilitis en NOHO
En NOHO empezamos por confirmar con ecografía si se trata de una epicondilitis, una epitrocleitis u otra cosa, y en qué estado está el tendón. Con esa información planteamos el tratamiento:
- Ejercicio de fuerza progresivo, con trabajo excéntrico, para que el tendón recupere su capacidad de carga.
- Terapia manual del codo y, si hace falta, de la muñeca o la columna.
- Punción seca o electrólisis percutánea ecoguiada según el caso; la EPI la aplican Eduardo, Ignacio y Paula, con formación específica en la técnica.
- Revisión del gesto que lo provoca: la raqueta, el teclado, la herramienta o la forma de coger peso.
La sesión de fisioterapia individual cuesta 50 € y no necesitas derivación médica. Puedes ver cómo trabajamos todas las lesiones de esta zona en fisioterapia de codo en Zaragoza y las técnicas con aguja en terapias invasivas.
Preguntas frecuentes sobre la epicondilitis
La mayoría mejora en meses, pero entre el 20 % y el 38 % no se ha recuperado del todo o recae a los 6-12 meses. Un programa de ejercicio de fuerza progresivo, junto a terapia manual o punción seca, es lo que recomienda la guía clínica de 2022.
Guardar reposo absoluto, confiarlo todo a la cinta epicondílea o a una infiltración sin plan de ejercicio y volver de golpe a la actividad. Lo que la provocó, sea la raqueta, el ratón o una herramienta, también hay que corregirlo.
Puede aliviar el dolor mientras haces la actividad que lo provoca, pero la guía clínica de 2022 no la recomienda para mejorar a medio o largo plazo porque la evidencia es contradictoria. Es un apoyo, no un tratamiento.
No. La epicondilitis o codo de tenista duele en la parte externa del codo; la epitrocleitis o codo de golfista, en la interna. Afectan a tendones distintos y la ecografía ayuda a diferenciarlas.
No. Puedes pedir cita directamente. En la primera sesión valoramos el codo con ecografía y, si detectamos algo que no encaja con una epicondilitis, te derivamos al profesional adecuado.
Fuentes
- Lucado AM, Day JM, Vincent JI, et al. Lateral Elbow Pain and Muscle Function Impairments: Clinical Practice Guidelines. J Orthop Sports Phys Ther. 2022;52(12):CPG1-CPG111. Consultado el 24/09/2026.
- Coombes BK, Bisset L, Brooks P, Khan A, Vicenzino B. Effect of corticosteroid injection, physiotherapy, or both on clinical outcomes in patients with unilateral lateral epicondylalgia: a randomized controlled trial. JAMA. 2013;309(5):461-469. Consultado el 24/09/2026.
- Coombes BK, Bisset L, Connelly LB, Brooks P, Vicenzino B. Optimising corticosteroid injection for lateral epicondylalgia with the addition of physiotherapy: a protocol for a randomised control trial with placebo comparison. BMC Musculoskelet Disord. 2009;10:76. Consultado el 24/09/2026.
- Valera-Garrido F, Minaya-Muñoz F, Medina-Mirapeix F. Ultrasound-guided percutaneous needle electrolysis in chronic lateral epicondylitis: short-term and long-term results. Acupunct Med. 2014;32(6):446-454. Consultado el 24/09/2026.
¿Te duele el codo al agarrar?
Lo que recomienda la guía es cargar el tendón de forma progresiva, no parar del todo ni esperar. Estamos en la calle Cineasta Carlos Saura, 3, en el Actur (Zaragoza).
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Revisado por Eduardo, fisioterapeuta en NOHO Fisio Clinic, con más de diez años de experiencia y especializado en ecografía musculoesquelética y terapias invasivas.
Última revisión del contenido: 24 de septiembre de 2026. Esta página es información general y no sustituye a una valoración presencial.


